La importancia del buen servicio al cliente

Dentro de la fidelización de un cliente, se encuentra la calidad del producto, uno de los aspectos más importantes dentro de la hostelería, pero no podríamos decir que es el más importante, ya que el servicio al cliente es la mayoría de veces el aspecto que determina si el cliente volverá o no, y eso lo convierte en el factor a tener más en cuenta dentro de la restauración.

El trabajador debe saber que trabaja constantemente de cara al público, y debe dirigirse al cliente de la misma manera que le gustaría que le tratasen a él en cualquier sector.

En primer lugar, un restaurante tiene que tener trabajadores capacitados, que sepan lo que hacen y que tengan empatía, ya que es lo que más se necesita para tratar con el cliente. Tener educación y acompañarlos en todo momento desde su entrada hasta su salida. Aconsejar sobre algunos platos a pedir o sobre algunas características, como dejar el abrigo en un puesto específico son aspectos muy importantes para una buena bienvenida.

Siguiendo los pasos, a continuación, como cliente, no hay nada que me moleste más que esperar gran cantidad de tiempo, o bien por pedir la carta o para que me traigan el servicio a la mesa, y como a mi,este es un factor que afecta a la gran mayoría de comensales.

Una vez los platos están servidos, los clientes pueden tener mil y una quejas y se tiene que estar preparado para saber contestarlas y satisfacer sus necesidades, por ejemplo, la cocción de la carne, un plato que no se había pedido o diferente a lo imaginado. Siempre se tiene que estar preparado para cualquier tipo de incidencia y tener al comensal agradecido por la atención.

Y para acabar, un punto importante, no presionar en el tema de la cuenta, parece que no se quiera a la mesa en el local o que no se acabe de confiar en ella, incluso se está evitando un posible consumo en ese tiempo. Si se excede en tema de horarios, ofrecer algún tipo de “obsequio” como diferentes tipos de licores sería una buena despedida, mostraría las disculpas por parte del restaurante y el comensal quedaría contento.

Se tienen que tener muchos factores en cuenta para que el cliente vuelva, pero un buen servicio acompañado de un buen producto nos asegura que un porcentaje elevado va a volver. Está comprobado que un comensal va a ir antes a un restaurante donde el servicio ha sido impoluto que no a uno donde la comida ha sido espectacular pero el trato haya dejado que desear.